A la que cubre gran parte del país producto de los incendios forestales que están prohibidos pero ya sabemos que pasa con algunas, muchas, leyes. Hoy tenemos humo en los ojos, en los pulmones, en las casas, en las calles, en las rutas, es presencia omnipresente que produce grandes daños a la salud, a la seguridad, a la economía. En los primeros meses de todos los años se repite la historia y es como si la mayoría de ellos se produjese en forma espontánea, por el calor, la sequía y un largo etcétera. Todos se quejan, todos lo sufren pero casi nada se puede hacer contra los irresponsables que, en función de sus intereses personales no dudan en provocarlos pues, dicen, “es la manera más barata y práctica de controlar la maleza o preparar el terreno pará la próxima temporada'. Hoy que está tan de moda interpelar al Estado como proveedor de bienes, soluciones, 'o lo que sea', es de esperar que 'sin vender humo' se encuentre la forma de liberar a la sociedad de estos nerones del siglo XXI.
Ahh . esta es la canción: